miércoles, 24 de marzo de 2010

Señora Justicia...

Escribí este poema hace mucho, pero mis sentimientos al respecto no han cambiado. Algunos lo entenderán, otros no, otros discreparán con mis ideas, pero no me importa, lo único que me importa es nunca olvidarme de este dolor y esta angustia, dolor que sí, quizás nunca viví y del cuál podría desentederme, como hacen muchos, pero no, no puedo, porque en el fondo de mi corazón formo parte de este pueblo y por lo tanto soy parte de su espíritu y siento esa tristeza filosa y cortante que desgarra impiadosamente la conciencia y la emoción de tantas personas. Porque debemos recordar y aprender para la eternidad esta lección y este recuerdo que se nos transmite de generación en generación, este lamento que grita en medio del silencio, porque quién no tiene memoria, no tiene identidad, quién no aprende de sus errores, jamás podrá avanzar, quién niega su pasado y lo riñe con impetuosidad jamás tendrá futuro. Por eso, desde lo profundo de mis sentimientos, dedico este poema, que no es el mejor ni el peor, a todos aquellos que como yo, sienten este dolor punzante en el espíritu, pero siguen recordando, ese nudo en la garganta que nos impide hablar, pero que, a pesar de él, igual seguimos gritando y clamando por memoria, verdad y justicia.

Es un día gris rutinario, nada nuevo que contar
Quizás otro escritor borrado, el alma que ya no está
Seguro lo ataron a la negrura de sus pensamientos, los de ellos
Los de esos monstruos que lo tomaron de su herida y se lo llevaron lejos
En su carruaje verde oscuro del miedo
Aquello que nadie quiere decir

Es otro día de apenas un suspiro más
Otro minuto sumergido en lo profundo del silencio
Aquí estamos seguros, nunca nos encontrarán
Es la noche de los lápices perpetuada, criaturas de la sombra
Somos guerreros de ideales qué jamás verán el sol

Pero aún queda una voz
Que retumba como el tambor de mil ejércitos
Tal vez solo un simple susurro
Esperando ahorrar y juntar fuerzas
Para llamar a la Señora Justicia
Pero aún queda un dolor para ajustar
Una palabra culminante por pronunciar
Esperando ahorrar y juntar fuerzas
Para llamar a la Señora Justicia
Espero a la Señora Justicia

Es otra noche que rasga la piel del aire
Es otro mártir aguardando el minuto decisivo del sueño
Es otro reloj llorando por la ausencia de la señora justicia
Es otro ángel de pañuelo blanco persiguiendo los sueños robados
Los desaparecidos esperando surgir desde el año 1976

Es otra forma de las tantas que tomo Lucifer
La Biblia lo dice, ¿entonces por que calla el templo?
No suenan hoy las campanas de la vergüenza
Aliada a los opresores que aborrecen la idea individual
Marionetas de un sistema interno secreto sin igual
Que nos controla, nunca estaremos a salvo frente a la mundial mejor potencia
Tienen la llave de esa dulce estrella crucificada con clavos de demencia
Pero no lo puedo predicar yo, son secretos de sus tinieblas

Pero aún queda una voz
Que retumba como el tambor de mil ejércitos
Tal vez solo un simple susurro
Esperando ahorrar y juntar fuerzas
Para llamar a la Señora Justicia
Pero aún queda un dolor para ajustar
Una palabra culminante por pronunciar
Esperando ahorrar y juntar fuerzas
Para llamar a la Señora Justicia
Espero a la Señora Justicia

Imploramos ayuda sabiendo que nadie vendrá
Miramos por la ventana esperando que solo sea un mal sueño
Por más que busquemos no encontraremos la fortaleza
Si no miramos adentro de nuestro mundo de ideas
Sin esencia de nombre pues nos lo han quitado
Pero aún descansa en lo profundo, tómalo con la mano
No hay clases, no hay elegidos somos todos hermanos
Y descubrirás la marea de las lenguas furiosas dentro
Y encontrarás la ola de ira verbal en el centro

Porque aún queda una voz
Que retumba como el tambor de mil ejércitos
Tal vez solo un simple susurro
Esperando ahorrar y juntar fuerzas
Para llamar a la Señora Justicia
Pero aún queda un dolor para ajustar
Una palabra culminante por pronunciar
Esperando ahorrar y juntar fuerzas
Para llamar a la Señora Justicia
Esperando ahorrar y juntar fuerzas
Para llamar a la Señora Justicia
Espero a la Señora Justicia desde 1976
La espero
Espero…

domingo, 21 de marzo de 2010

La Revolución De Las Estrellas...

A través de las simetrías emergidas en la oscuridad
Un rayo de luz se esconde en torno a implacables tormentas
De él se desprenden líneas trazadas sin rigurosidad
Tal como los rasgos que conforman nuestros rostros
Tal como el universo cuya inmensidad nos escarmienta
A través de mares embravecidos y cumbres inalcanzables
En los sitios remotos donde el sol no reposa en su reinado
Se oculta el significado, el nacimiento y muerte de todas las cosas
Las causas que no entendemos y que condenamos en el pecado
La santidad de la naturaleza que surge siempre victoriosa
Invisible para ojos incautos, ciega a mentes irracionales

Porque todo es confuso, nosotros somos todo y todo es nosotros
El límite de lo prohibido no es más que hasta donde llega la vista
Y el verdadero dios se yergue, cerniéndose sobre infinitos ignotos
Reinos caóticos de la materia oscura y el triunfo de las partículas,
En un interminable movimiento, ilimitado y expansionista

Y en medio de esta tempestad mortal existe una sola verdad
El propósito de la existencia, el propósito de la conciencia
Que la única certeza que existe es aceptar nuestra libertad
El libre albedrío que nos constituye y es un instinto natural
Que somos todopoderosos más allá de cualquier otra divinidad

¡Oh, por el Paraíso perdido ya no nos lamentemos más!
Porque al final de la partida la experiencia forja la paz
La inocencia se ha perdido pero nace la luz del conocimiento
Y el árbol que nos muestra el bien y el mal nos regaló la voluntad
Será el dolor y la miseria lo que nos haga volver atrás
Más nunca generador de redención será el pecado original

Mentiroso es el que afirma que no existen las utopías
Porque un mundo perfecto es el camino de la sabiduría
La religión finalmente derrotada por la gloriosa filosofía
Y la igualdad sin privilegio de la ética su principal doctrina
El don de la naturaleza interpretado por la tecnología

Y el amor la única respuesta vigente a los misterios de la vida
El amor que es de donde todos venimos y hacia donde vamos
El amor, eterno bienestar, que es el edén que siempre ha estado
A lo largo de la historia cantado en epigramas, poemas y elegías
Será el poder atacante que en el porvenir de un luminoso día
Nos abrirá los ojos para acabar con la dominante injusticia
Para poder descubrir la verdadera identidad escondida
En nuestro ser que es maravilloso en todas sus facetas
Para admirar la inmensidad del universo y de las estrellas
Para que de los muchos mundos cuyos destinos corren paralelos,
Sus hijos ya nunca tengan que conocer el significado de la palabra guerra…

viernes, 5 de marzo de 2010

Dos Miradas...


Hoy ando un poco depresiva, el silencio me mata, es una carga tan pesada que me comprime el pecho y a la que no le encuentro explicación. Parece un laberinto sin final donde la vida y el regreso a la soledad se repite y se repite como los aljibes y cuartos de Asterión en su casa de Creta. Es tan insólito como rídiculo pensar que un dolor y angustia así me lo cause un insignificante amor no correspondido. Pero es un amor al fin y la vida es la vida, es un sentimiento instintivo del que no tengo totalmente el control y por más que trate de rechazar ese profundo secreto, no puede evitarse. Traté de olvidarlo tantas veces que alcancé incluso las cumbres del hartazgo, traté de hacerme la indiferente tantas veces que la reina de las nieves quedó atrapada en su propio palacio de hielo. Me enfurecí tantas veces que mi mundo ya es ceniza y el fuego de la cólera de mi Ares interior ya no tiene que quemar. Y sin embargo, todavía, no puedo olvidarme. Es una tortura que regresa eternamente por más que trato de escaparme de ella. Como expresa la famosa frase "Puedes correr, pero no esconderte", así sufro yo el amor y no sé hasta que punto y hasta cuándo voy a poder seguir huyendo. Tengo la confesión en la punta de la lengua, y sin embargo las palabras se niegan a salir de mi boca, como si se negaran a salir del calor de su hogar hacia un mundo duro y peligroso, y creo que en parte las palabras y yo coincidimos, porque así me siento yo también.
Tengo en la mente las imágenes, las situaciones, las expresiones, los diálogos, todas grabadas a fuego en mi cabeza confusa. Los recuerdos son las pinzas calientes que moldean, penetran y lastiman la materia etérea de color gris, la conciencia. Puedo volver a aquellas circunstancias cuando yo quiero, y tengo la desgracia de decir que lo hago frecuentemente. La desgracia porque me causa placer y dolor al mismo tiempo, y sigo regresando como si me agradara este placer culpable, este masoquismo fulminante. Puedo vivir de vuelta en carne viva aquellos momentos, esas miradas intercambiadas intensamente, transportadas a una cuarta dimensión fuera del tiempo y el espacio, en un universo de misterio, sensualidad, amor y secretos bien guardados, conversaciones que se mantienen sin palabras, gestos que se comunican sin abrir la boca, sentimientos encontrados, entendimiento recíproco a la perfección; puedo volver a oír emerger de su boca tentadora aquellos comentarios tan dulces como sagaces, tan inocentes y delicados como astutos y maliciosos. Quién iba a imaginarse que un "Bailás muy bien" o un "Qué lindo perfume" o un " Qué hermoso que dibujás" pudiera después causarme tanto mal, nadie se lo imaginaría en el momento, tan lleno de satisfacción. Pero, al fin y al cabo, todo es solo una ilusión. Después de todo, ¿de qué sirve poder volver a estar presente en recuerdos que ya no tienen ningún futuro?¿Para qué retornar infinitas veces a un bello destello de luz fugaz llamado felicidad, sabiendo que ya se ha alejado millones de kilómetros a velocidades inalcanzables? No sirve, ni jamás servirá. Únicamente para que la enfermedad crezca un poco más, contaminándome con este virus cruel, sanguinario y devorador de almas; solo para que el aguijón repleto de ponzoña siga inyectándose con más profundidad. Lo perdí, lo he perdido millones de veces y aún así todavía lo pierdo. Y cada vez que vuelvo a hacerlo, muero una y otra vez. La realidad me asesina y me ha asesinado miles de veces, infinitas, tantas que además de perderlo a él, ya he perdido la cuenta también. Sé que él me mira, pero ya no me ve, sé que él me escucha, pero mis palabras resuenan inaudibles en el silencio, inentendibles, como Eco gritándole desesperadamente a Narciso, en un intento vano de salvarlo y de salvarse a sí misma de la soledad y el dolor que preveía que estaba por sufrir, de su soledad y su dolor que la había lastimado durante tanto tiempo, por salvarse de su eterno castigo en el silencio, condenada a repetir para siempre las palabras y las frases de los demás, condenada a estar influida por las actitudes de terceros interviniendo en sus propias palabras y por las opiniones ajenas entrometidas en su alma y en su espíritu por el resto de sus días. Me he sentido como Eco tantas veces. Yo soy Eco. Soy Eco y soy el eco de una palabra que retumba en mi interior desapaciguada, salvaje, gritando y luchando por emerger con cólera y ferocidad temible: "Te quiero".
Y esa es mi historia, así estoy el día de hoy, o acaso el día de ayer o el de mañana. Lo he estado una vez, lo he estado innumerables veces. Soy "El Amenazado" de Borges en forma de mujer: "El nombre de un hombre me delata, me duele un hombre en todo el cuerpo". Es increíble pensar a que nivel esas palabras finales me marcaron. Me parece inconcebible haber vivido este florecer de sensaciones y este mar de emociones emergiendo como fuentes del Edén, experimentar una sensación tan infantil. Pero lo viví, y después de todo muchos me han dicho que soy un adulto atrapado en el cuerpo de un niño. Confieso que muchísimas veces he llegado a creérmelo. ¿No será que los niños somos adultos atrapados y los adultos, niños prisioneros? Quién sabe. Ya no sé que pensar del mundo, estoy tan confundida, es un misterio para mí, todo hecho de la realidad tan insignificante como parezca, representa un misterio y es un hecho que los humanos tenemos que aprender a aceptarlo. No en vano decía Keats, sabio como pocos, asombrosamente a los veinte años en su Teoría de la Capacidad Negativa: "Es cuando el hombre es capaz de estar en incertidumbres, misterios, dudas sin llegar a ser irritable después del hecho y la razón." Y por eso, para mí, el amor es un misterio que debo aprender a aceptar sin buscarle explicación y a dejar ir cuando el tiempo está hecho y cumplido. Tantas personas me han dicho "Olvidáte, dejálo ir, no pudo ser" o "Él nunca sintió realmente nada por vos, todo estaba en tu cabeza" y entonces ¿por qué no puedo olvidarme?¿por qué me cuesta tanto llevar a cabo algo tan sencillo como dejarlo ir?¿por qué tras cinco años de intentarlo no puedo hacerlo?. Pero de todas formas debo seguir intentando, debo dejar entrar en mí ese misterio, esa duda, esa incertidumbre para poder llegar a ellas y poder aceptarlas.
Y mientras continuo intentándolo sin rendirme, dejo un poema que encontré y que me ha fascinado, pues expresa a la perfección la pregunta en mi interior y los sentimientos revueltos de mi mente, así que no explicaré más nada, porque el poema en sí lo dice todo. Se llama "Dos Miradas", qué coincidencia. Y mientras tanto aguardo como un poeta que espera sigilosamente en el medio de la noche, como un caminante que avanza perdido por caminos inexplorados y enigmáticos. Aguardo el camino de mi vida, que podrá llevarme al lugar correcto, o al menos, tengo la esperanza de que tal vez, en alguna momento, pueda llevarme de la mano, apaciblemente, por los serenos caminos del olvido.

Dos miradas

Dos miradas que se cruzan en silencio,
Solamente son eso, dos miradas.
Pero cuando esas miradas son las nuestras,
Dicen más, mucho más que mil palabras.
Porque gritan en silencio lo que callan,
Nuestras voces, prisioneras, desdichadas.
Que no tienen libertad de murmurar,
Ni siquiera lo que atormenta el alma.
Ese nombre que pronuncia el corazón
En su loco palpitar, raudo, sin calma.

Dos miradas que se cruzan en silencio,
Nunca son solamente dos miradas.
Porque el brillo de esos ojos son reflejo
De una loca pasión encarcelada.
El silencio que se imponen es terrible,
Las razones del silencio, desdichadas.
Dos caminos paralelos sin remedio.
Una abismal distancia muy cercana.
Ambos rumbos son unidos solamente
Por un puente que forman dos miradas.

sábado, 30 de enero de 2010

La Fugitiva...


Llovía con fuerza sobre la ciudad grisácea. La neblina pintaba los edificios tiñéndolos de colores difusos como carbonilla. Apenas podían distinguirse las formas de manera competente, donde comenzaban y donde acababan. El silencio era inexplicable, todas las ánimas residentes de este mundo habían desaparecido y la humedad barría el vacío de aquella ciudad fantasmal como una corriente atroz e implacable.Solo el sonido de las gotas golpeando los techos y canaletas, el viento azotando las ventanas borrosas. Era lo único que se percibía a través de aquellas calles desiertas. La música de la tormenta resonaba en una melodía armoniosa y triunfal, consagrada a la victoria de la naturaleza por sobre lo humano. La atmósfera se confundía en una batalla de matices y tonalidades, resultado de la fusión entre la luminosidad y la lobreguez, la claridad y la negrura, las tinieblas y la transparencia. En este universo de enigmas furtivos, de preguntas sin responder y misterios esquivos, apareció en el horizonte la figura blanca. Marchaba a gran velocidad, siempre mirando la retaguardia, incitando al peligro. El agua acariciaba su piel con ternura y suavidad, mezclándose con los ríos de sus ojos, que corrían por el valle de sus rasgos y extendiéndose por el resto del cuerpo, empapándola. Se desvanecía y volvía a emerger, entre el humo y el desconcierto, como un espíritu que deambula tratando de alcanzar la paz. Salpicaduras carmesí manchaban su vestido blanquecino, naciendo y circulando por su silueta herida. Jadeaba, estaba agotada, el cansancio era más fuerte ya que su fuente de juventud.¿Quién sabe cuantas millas había recorrido en ese escape precipitado? El camino había sido muy largo, casi interminable; tanto que el periplo había deteriorado su aliento, su carne y sus huesos. La extenuación en su perfil demacrado era evidente. Sabía que no transcurriría mucho tiempo antes de que el violador, aquel amante posesivo, aquel admirador obsesionado que la perseguía con dedicación e insistencia la encontrara por fin. Había pasado por territorios numerosos y lugares recónditos en busca de un refugio. Había conocido y hablado con incontables personas buscando una distracción. Pero siempre resultaba inútil, nadie podía ayudarla ni brindarle protección y ella no tenía más remedio que dejarlos atrás, seguir de largo; volvía a estar sumida en su soledad.Por eso sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarse cara a cara con esa figura que le quitaba el sueño. Con el retrato de ese hombre que la ambicionaba para poseerla como un trofeo de su inmensa lista.De esa manera había llegado a aquel sitio, a esa ciudad desolada e indiferente. Sus pies ya no podían moverse, abrumadas por su desplazamiento en el tiempo y el espacio. Finalmente comprendió que el día había llegado.Se adentró en el subterráneo, pensando que allí, quizá, no la divisaría, inmersa en la noche de aquel sitio. Avanzó con toda la lentitud que le era posible, acurrucada contra las paredes del oscuro túnel y rogando pasar inadvertida. Pero era demasiado tarde.La tomó con una fuerza sobrehumana, arrebatándole la vida. Sintió el contacto de sus fríos labios contra los suyos cortándole la respiración, absorbiéndo la llamarada de su existencia. Sus brazos como pinzas atrapándola en una prisión sin salida. Abrió los ojos y vio, con pánico, el rostro terrible, indudablemente originario de otros mundos, ajenos e incomprensibles al nuestro. Percibió junto con su propio miedo, una especie de previsión del final y eso le causó un sentimiento de alivio, como si todos los problemas que había tenido en su existencia desaparecieran. Como si la carga acarreada durante todos esos años fuera quitada de sus hombros. Su historia había terminado.Y así el mensajero de la muerte, el enviado del más allá, la tomó de la mano y se la llevó, entre luces refulgentes, de este mundo material.

viernes, 29 de enero de 2010

La Puerta Abierta...

Un nuevo comienzo...

Bueno señores lectores, he vuelto después de una larga ausencia, de poca inspiración y muchas, muchas experiencias adquiridas, para dar comienzo a un nuevo año que espero que sea maravilloso en todos los aspectos y para todas las personas. Para mí lo es y lo fue, ya que estas vacaciones de verano y este fin de año de 2009 fueron una de las mejores etapas de mi vida en el plano personal, pero bueno, ya les contaré en cuánto pueda y a medida que vaya avanzando el año y el desarrollo de este blog o "diario de vida" como prefiero llamarle. Quizá esa haya sido la razón de que no haya escrito mucho durante estos últimos tiempos, quizá fueron las vueltas de la vida, no lo sé. Dicen que las grandes y mejores obras (sin incluir mis escritos, porque no quiero ser ególatra) se escriben encontrándose en un estado de tristeza y soledad o en lucha con el espíritu de uno mismo y que al hallarse uno feliz y en paz con su propia alma, el ser humano es incapaz de escribir o le resulta más difícil puesto que no tiene ningún mal del que quejarse o que manifestar en palabras.
Y así me encontré yo parada en los momentos recientes después de que sobreviniera sobre mí el torbellino de la vida, arrollándome al igual que lo hace con todo a su encuentro. Incluso me atrevo a decir que maduré un poco, que crecí y avancé un paso por el camino inexplorado de mi propia historia de la que solo yo soy protagonista, por las rutas intransitadas de mi propia existencia. Y soy feliz.
¿Que descubrí durante ésta etapa de mi viaje? Recuerdos, muchos, infinitos recuerdos hermosos que jamás olvidaré, las risas de montones de personas especiales, algunas a quienes dediqué posts en este blog, otras amistades recién descubiertas que me hacen estar aún más satisfecha de lo que ya estaba, sencillamente personas, seres humanos especiales, como todos somos en el fondo, algunos a quienes quise más que a otros, otros a quienes me hubiese gustado conocer más, personas con quienes no compartía gran afinidad, pero todos seguirán estando grabados, sus nombres y sus rostros, en el fondo de mi mente y de mi corazón. Pude haber disentido muchas veces con algunas personas, pueden haberme caído mal otras, pero yo no soy de esas personas que suelen guardar rencor o buscan venganza, así que al final todas quedarán en mi interior como un dulce recuerdo, o como una lección de vida, para bien o para mal, que poco a poco irá conformado el trazado de la pintura (que puede resultar un feo garabato o una verdadera obra de arte) que será la experiencia.
Conocí la amistad, conocí el amor, el cariño y el afecto de las personas, aunque ya los sentí alguna vez y los degusté, esta vez pude comprenderlos con mayor profundidad. Incluso aprendí más sobre mí misma de lo que ya había aprendido y fui capaz de finalmente descubrir y reconocer mis habilidades y aceptar con mayor seguridad mis gustos, de los cuáles antes siempre vacilaba. Pero ya estoy cansada de ser siempre la más callada y la más tímida y de haberme guardado dentro de mí tantas realidades punzantes que me causaban mucho dolor y que quizá hubiesen sido más fáciles de reparar y de aliviar si hubiese sido capaz de expresarlas con palabras, de comunicarlas, porque al fin y al cabo el humano es un ser social y la comunicación le es para él como el aire que respira. Muchos problemas se arreglarían en el mundo si las personas recurrieran más al diálogo y a la comunicación y si fuesen más capaces de manifestar sus angustias oralmente. Por eso es que he llegado a esta tan controversial decisión.
Y justamente por eso es que me he expresado tanto y estoy escribiendo éste divague tan prolongadp en este momento, así que me voy despidiendo antes de que ustedes se cansen, se retiren y de que a mí se me agoté la materia gris por la falta de inspiración. Por eso, le deseo a todo el lector que se pasé por este blog que tenga un muy próspero y feliz 2010, año muy importante para el país ya que es el año del bicentenario como todos sabrán, y bueno piensen, esto solo es una etapa del trayecto de la vida, es un paso más hacia adelante, una nueva oportunidad de ser feliz en la vida, aunque solo sea por un instante efímero, una flor que se abre, un sol que renace después de la noche de los tiempos, una primavera que surge después del más crudo de los inviernos, y bueno podría compararlo con millones de metáforas más, pero no voy a perder más tiempo en frases floridas y sin sentido, en poesía barata. Iré al grano. Yo prefiero ver al 2010 con una mirada optimista, pero cada uno lo observara desde el punto de vista y perspectiva que quiera y debo aceptarlo. Para mí, todo se resume a una puerta abierta, una puerta abierta que se abre comunicando hacia una habitación desconocida y misteriosa, puede ser que esa puerta dé hacia la luz o hacia la oscuridad, pero no me importa, yo entraré de todas maneras, porque me interesa saber lo que se encuentra en su interior, aunque no sepa que yace en sus profundidades, tal vez detrás de esa puerta se halla la continuación de mi historia, otro capítulo de mi relato, otro desafío peligroso de la vida, otro interrogante indescifrable que revelar o quizá otra pregunta sin respuesta para sumar a las numerosas ya existentes, realmente no sé que me espera detrás de esta puerta abierta, pero estoy dispuesta a averiguarlo.

viernes, 12 de junio de 2009

Ítaca...

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no lo llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los yergue ante tí.

Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nacar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

Constantino Cavafis (1863-1933)
El poema que resume perfectamente el sentido de la vida, el propósito de vivir...

lunes, 8 de junio de 2009

Para Abrir Los Ojos...

Cuando aprendamos a amarnos a nosotros mismos y a aceptarnos por lo que somos, sin tratar de cambiarnos y en consecuencia, podamos amar a los demás y aceptarlos por lo que son, sin distinciones de ningún tipo, entonces el mundo conocerá la paz. Cuando dejemos de pensar que una caja de psicodélicos colores es la que gobierna en nuestras vidas e influye en nuestro entorno social entonces el mundo prosperará. Cuando dejemos de silenciar a los visionarios de nuestra era y celebremos con laureles el libre albedrío y coronemos a los librepensadores, entonces los grisáceos muros opresores que han construido para nosotros caerán. Cuando entendamos finalmente que las religiones son todas distintas versiones de una misma historia antigua basada en los fenómenos astrólogicos y que al fin y al cabo somos todos seres humanos iguales, creamos lo que creamos, entonces nos daremos cuenta que el dios más poderoso ya ha aparecido y que se manifiesta en forma de agua, fuego, tierra y aire; porque la verdadera divinidad y la única digna de culto y honra es la mismísima naturaleza, pues es solamente ella nuestra casa y nuestra comida. Cuando comprendamos de una vez que debemos cuidarla como si de diosa se tratara, entonces el planeta presenciará la utopía perfecta. Cuando tengamos la facultad de educarnos y educar a otros y poder distinguir finalmente que la realidad que nos quieren imponer es una mentira y podamos entender finalmente que las naciones no las controlan los gobiernos, sino un grupo extremadamente reducido de personas detrás, inmersos en las tinieblas, ahí habremos recobrado la capacidad de luchar por ideales. Solo con el desarrollo de la inteligencia mediante la educación y el nacimiento del pensamiento crítico en nosotros mismos, es decir, la capacidad de analizar y discernir por propia voluntad, solo entonces nos habremos liberado de la prisión de nuestras mentes. Somos seres humanos y somos hermosos simplemente por el hecho de serlo, somos especiales siendo lo que somos y debemos aprender a amarnos a nosotros mismos, porque cada ser humano es especial en su forma de ser y no debe intentar cambiar simplemente porque se lo dicen. Somos maravillosos e increíbles de las maneras más sencillas hasta las más complejas, y cuando podamos asumir eso, cuando podamos elegir el camino de la amistad y no la guerra, cuando entendamos por fin que el amor es la magia más poderosa que existe y lo más importante en la vida de todo ser vivo, hasta del más insignificante y que es justamente el amor que otorgamos y el que recibimos, la capacidad de amar, lo que nos hace especiales porque es lo único que tiene y cobra sentido como respuesta a la pregunta de por qué hemos venido al mundo, será en ese último instante de revelación que podremos fundirnos en un todo, y alcanzar límites que ni siquiera sospechamos. Porque nosotros somos ilimitados en infinitas y misteriosas formas, y cuando tomemos conciencia de ello, solamente entonces, podremos alcanzar la plenitud, el mundo de las ideas.